Nunca he sido demasiado fanático de la "fantasía épica". Claro que, en mi lejana adolescencia, me leí "El Señor de los Anillos" y las novelas de Dragonlance y me lo pasé en grande. Sin embargo, a medida que fui haciéndome mayor cada vez que volvía a un mundo fantástico me solía quedar con la sensación de haber perdido algo el tiempo.
Con este "Juego de Tronos", he decidido darle otro pegue a este género literario. El resultado ha sido mixto: lectura cómoda y divertida, personajes complejos y creíbles pero una historia algo disparatada y con menos sustancia que las más de 800 páginas del libro podrían hacer suponer. En definitiva, una entretenida evasión a un mundo pseudomedieval con elementos fantásticos, que no viene mal como descanso entre obras de mayor envergadura. Me leeré la siguiente entrega.