Descripción del producto
Todo el mundo lo piensa pero nadie lo dice: la maternidad poco tiene que ver con aquel paraíso de madres perfectas y serenas que nos venden. No nos engañemos: la maternidad, aunque nos haga felices, más bien tiene que ver con los embarazos incómodos y los pospartos difíciles; con una sensación continua de caos acentuada por un insomnio perpetuo, causado por cólicos, o cualquier otra cosa que haya despertado el llanto irrefrenable de nuestro bebé; con precipitadas y alocadas carreras a la guarde y al cole, carreras al pediatra, al trabajo, y carreras en el súper...
Isabel García-Zarza
Periodista y madre de tres hijos, ha encontrado una terapia para ella misma y para todas las madres dispuestas a romper los tabúes de la maternidad: hablar “sin pelos en la lengua” sobre la fascinante aventura de tener hijos, y revelar –por fin alguien lo hace– con sinceridad y humor, cómo es el día a día de una madre de nuestro tiempo. Con una deliciosa mezcla de ironía, irreverencia y ternura, Isabel nos invita a compartir su experiencia, a que nos riamos y nos emocionemos y nos sintamos orgullosas de ser madres, tan felices como imperfectas.
Isabel García-Zarza
Periodista y madre de tres hijos, ha encontrado una terapia para ella misma y para todas las madres dispuestas a romper los tabúes de la maternidad: hablar “sin pelos en la lengua” sobre la fascinante aventura de tener hijos, y revelar –por fin alguien lo hace– con sinceridad y humor, cómo es el día a día de una madre de nuestro tiempo. Con una deliciosa mezcla de ironía, irreverencia y ternura, Isabel nos invita a compartir su experiencia, a que nos riamos y nos emocionemos y nos sintamos orgullosas de ser madres, tan felices como imperfectas.
Biografía del autor
Isabel García-Zarza (Salamanca, 1971) estudió Filología inglesa y Ciencias de la Información, con el convencimiento de que el cielo era el único límite. Empezó a trabajar en Bruselas con la agencia Reuters, que la mandó en 1999 como corresponsal a La Habana. De Cuba salió en 2005 con un marido, un hijo y material para su primer libro, La Casa de Cristal (Ed. Rey Lear, 2009). Regresó a Madrid y desde entonces está pluriempleada: redactora en la revista YO DONA y gestora de familia numerosa. Contra todo pronóstico, sigue convencida, sobre todo cuando le han dejado dormir más de dos horas seguidas, de que el cielo sigue siendo el único límite.
