Hazlitt nos expone de manera sencilla y simple todos los conceptos necesarios para entender la crisis que nos azota:
Educación Estatal enfocada directamente a ser funcionarios, en vez de tener iniciativas propias (normal, el chiringuito está construido para que uno que quiera abrir una empresa esté casi firmando su sentencia de endeudado de por vida por la enorme tasa impositiva que ha de hacer frente)
Las leyes del salario mínimo (Se sustituye, en palabras de Hazlitt, un 'bajo' salario por el paro). El Estado del Bienestar es contradictorio, siempre hay un grupo del 'bienestar' y otro grupo en malestar. Y siempre hay paro. En una economía libre no puede haber paro (el trabajo es infinito y la riqueza también, tangible o intangible), con salarios muy diversificados según el trabajo y su rendimiento.
Las leyes sobre las condiciones laborales. En una Economía libre es el trabajador quien negocia las condiciones con su patrón y viceversa, algo muy lógico. Y se eliminaría del todo la economía sumergida (que es lo que evita que este país se convierta en una Argentina 2).
La afiliación obligatoria a sindicatos (todo el mundo ya sabe en qué consiste el sindicalismo),
La protección del empleo (la indemnización por despido, legislación laboral que es herencia de Franco),
Los impuestos sobre el trabajo y sobre el salario,
Los subsidios de desempleo (no está ligado a la búsqueda de trabajo o la ampliación de estudios),
Las regulaciones (burocracia, exceso de trámites administrativos, trámites contables, leyes muy complejas y que conducen a un callejón sin salida, etc.),
Licencias (para conducir un taxi, para abrir una farmacia, para ser notario, para construir tu propia casa ')
Leyes anti-venta ambulante (esta ley es justa cuando los empresarios corrientes les obligan a pagar impuestos pero es que cobrar impuestos es injusto si no se dejan elegir opciones de formar parte del sistema o no).
La creación del dinero por parte del Estado, que crea mucha inflación al ser un aumento de la masa monetaria sin valor real. El BCE imprime billetes para contrarrestar la inflación y la 'inestabilidad de precios', empeorando más la situación.
La denuncia del libro es que no hay falta de legislación y regulación, todo lo contrario, un exceso de regulación.