Esta película me retrotrae a la más lograda "L. A. confidential". En sí poco tiene que ver salvo que al parecer, el departamento de policía de Los Angeles se ha carecterizado por unos grados de corrupción inauditos. Cierta conexión existe pues.
Una mujer, (Angelina Jolie) operadora de telefonos en Los Angeles por 1928, pierde a su hijo de 9-10 años de un modo aparentemente absurdo cuando tenía que volver del colegio. La policía le devuelve un niño parecido, pero no es su hijo. Ante esta situación, ella protesta, pero el problema está en que la policía, incapaz de afrontar el tema seriamente y ocupada en enriquecerse desplazando y liquidando a los delincuentes profesionales de esa meca del vicio, quiere echar tierra al asunto.
Todo se ve un tanto increible, pero al parecer sucedió realmente algo parecido. La madre es acusada de dar muestras de desequilibrio mental e ingresada en un manicomio.
Clint Eastwood, el director, a mi modo de ver se extiende demasiado en esos detalles, todos sumanente desagradables, y queda en cambio en la sombra , demasiado breve e inexplicado el papel del loco homicida, responsable de la desaparición de ese y otros niños a quien por lo visto nadie había notado, ni a el ni a sus actividades. Son los años de la Gran Depresion.
La película es en general de buena calidad pero demasiado larga y podía haberse enfocado algo mejor. Quizá cuestión de gustos y no es divertida de ver aunque sí muy interesante.