Tenía la intención de leer todos los relatos sobre Alatriste, así que comencé por el primero.
La verdad, fue un poco una decepción el leer una novela que da saltos sin ton ni son, saltos porque el autor no logra la continuidad en el texto, que hace descripciones que a veces se tornan tediosas, sobre todo por la forma de escribir del autor (esto lo entiendo porque se supone que lo cuenta un tipo de aquella época), y sobre todo que tiene un final soso y muy débil. Además, parece meter con calzador a algunos personajes históricos (como Quevedo) y las semejanzas con algunas de las aventuras de Los tres mosqueteros de Dumas (se nota que Pérez-Reverte es un gran admirador del escritor francés) en algunas de las partes son notables.
A su favor está el ser capaz de narrar una historia de aventuras en una época que me es de interés (hace muchos años leí con avidez los clásicos de la picaresca -Lazarillo, Buscón, Guzmán de Alfarache), el estilo crudo, o quizá realista, del autor a la hora de describir las escenas y la personalidad que imbuye a su principal protagonista, sin escrúpulos, pero con un código de honor que no rompe, esto es típico en varias novelas suyas que he leído, lo del código de honor de sus protagonistas, aun siendo rufianes.
Una novela con luces y sombras.