Me he leído esta novela casi sin pestañear, como se suele decir. Lo que más me ha llamado la atención ha sido la cadencia de la historia y la cronología, consiguiendo el autor que la historia no decaiga en ningún momento.
Mención especial el hecho de que en la novela no se juzga a nadie y se da la misma oportunidad al acusado, a la familia, al abogado (o abogados), en fin: a todos.
Muy detallista la supervivencia y el vivir diario de la familia de Santiago Mainar, los problemas económicos, el sufrimiento... el amor.
Característica la presencia de los medios de comunicación y los juicios paralelos, tan de moda en la sociedad actual.
Novela muy recomendada, de gran calidad literaria y de rabiosa actualidad.
Pienso leer todas las novelas de este autor.