En grabaciones de los años sesenta y setenta (con la excepción de un recital de órgano de 1988), Gustav Leonhardt nos ofrece en 10 CDs un programa muy sustancial de JS Bach: The Well-Tempered Clavier Books I & II; The Art of Fugue; Overture in the French Style in B minor; Italian Concerto; Prelude, Fugue and Allegro; Organ Works; Six Sonatas for Violin & Harpsichord; Goldberg Variations (sin repeticiones).
Digamos, antes de continuar, que dado el precio y la calidad de las interpretaciones, este cofre es una auténtica ganga. Pero es de rigor mencionar que, si dispone de un equipo reproductor de calidad y si consiguientemente quiere unas tomas de sonido que capturen el color del instrumento sin producirle una neuralgia, si quiere una buena acústica que equilibre tono y claridad y si quiere sentir el ataque y sostenimiento de las notas y la dulzura de los armónicos, aquí podrá sospechar todos estas cosas pero no realizarlas plenamente. Las técnicas de grabación han avanzado considerablemente en reproducir fielmente un instrumento tan comprometido sónicamente como el harpsicordio.
Leonhardt combina una técnica brillante y energética (aunque no la exhibe deliberadamente), ritmo firme, economía expresiva, legato sutil, ausencia de notas desagradables, riqueza de sonido, equilibrio perfecto en las notas altas y bajas del espectro en producir interpretaciones muy persuasivas.
Muchos de mi edad conocimos el ‘Clave Bien Temperado’ en LP por estas interpretaciones magistrales de Leonhardt y quedaron grabadas en nuestro subconsciente como referencias con las que comparar las nuevas versiones que fueron llegando en el tiempo. Las ‘Goldberg’ no le subirán el nivel de adrenalina: con enorme autoridad y dignidad, emplea tempi amplios y moderados (y, en ocasiones, sedados) que fluyen inexorablemente para conseguir una indescriptible sensación de integridad arquitectónica. Musicalidad genuina y ritmo inexorable es lo que uno aprecia en las Sonatas de Violin con Kuijken. En el Arte de la Fuga omite el inacabado ‘Contrapunctus’. El Concierto Italiano es fino y exultante. Interpretativamente, Leonhardt era un harpsicordista entre miles. Sónicamente, hay muchos interpretes hoy día de calidad (Hantaï, Alard, Rousset y otros) que nos ofrecen este repertorio en tomas de sonido más acordes con el sonido real del instrumento y, consecuentemente, más dulces a nuestros oídos.