Cada vez que alguien lea este libro (y supongo que cualquiera de la serie) seguro que Sir Arthur Conan Doyle se remueve en su tumba, y eso que no le gustaba el personaje.
Mi intención no era comprar el libro, y menos aun gastarme los en este momento nueve euros que cobran por él. Pero a veces la conjunción del título más un precio irresistible (creo que no llegaba al euro) hizo que apretara el botón de 'Comprar ya en 1 clic'.
Luego vino la lectura. Como novela de aventuras no está nada mal, y retrata con bastante acierto la época, pero lo que es ambientar a un supuesto Sherlock adolescente, precisamente lo que debería darle el sabor la libro, no lo hace ni bien ni mal, lo hace de manera más que pésima.
Es decir, la obra no es más que una mera novela en la que un adolescente cualquiera resuelve un misterio que sus mayores no pueden, al más puro estilo de cualquier otro texto para adolescentes.
Supongo que el mercado editorial manda, y que si se le acercara mucho a las novelas de Doyle las ventas no serían las mismas. Lo único bueno de la novela sería que quizás haya quien decida leer las originales.