Una bicicleta sin pedales, con apariencia robusta. Bujes con rodamientos, freno trasero de tambor y cubiertas anchas, con cámara (válvula ancha, Schrader, como las de coche).
Un niño de 2 años puede usarla sin problemas y, subiendo el sillín a medida que crezca, le durará hasta que ya necesite pasar a una con pedales.
El freno trasero es muy útil... pero no para un niño de 2 años, que aún no puede accionarlo como es debido. Cuando crezca, podrá empezar a usarlo.
Requiere un poco de montaje, principalmente unir el tubo de la horquilla con el tubo de la dirección y montar la rueda delantera. Cualquiera puede hacerlo, prestando una mínima atención a las instrucciones. Incluye las herramientas necesarias. Mejor montarla antes de dársela, en lugar de dársela sin haber abierto la caja, porque puedes tardar un rato más o menos largo en función de tu habilidad con las herramientas. Recuerda inflar las ruedas (no más de 2,5).