Este pequeño puede ir escondido en cualquier parte, ¡yo lo llevo entre la funda silicona de mi móvil y el móvil!
Lo he probado incluso con tarjetas de 32GB y las lee perfectamente, eso si, se calienta bastante hasta llegar a quemarte los dedos si lo tocas cuando lleva un rato transfiriendo.
¿Inconvenientes? La pintura negra se quita, quedándose al descubierto el color metálico plateado.