Silent Hill vuelve con fuerza, con su atmósfera densa y agotadora, puzzles más complicados que nunca y enemigos que te pondrán los pelos de punta. Muy en el estilo de las versiones anteriores y con alguna novedad como el sistema de decisiones que afectarán al final, Silent Hill traslada al 1080 el survival horror de la vieja añada, ese con saborcillo a los antiguos Alone in The Dark. Con una jugabilidad absolutamente infumable que te cabreará de verdad, pero que al mismo tiempo ya es clásica en la saga y ayuda a que nunca nos sintamos seguros con los enemigos cerca, este título tiene otros puntos fuertes: su absorbente historia que se irá desvelando a medida que resolvemos puzzles que supondrán un reto para los jugadores más veteranos, los lugares que visitaremos, con un diseño realmente aterrador y una atmósfera insoportable que te hará parar de vez en cuando para que tus nervios puedan ponerse en su sitio, y con un divertido y nuevo sistema de armas donde TODO vale para defenderte, desde la pata de una silla, pasando por una lámpara a los ya clásicos hachas y escopetas. Eso sí, hay que tener cuidado porque todas ellas se rompen con el uso, ya no podremos sentirnos seguros con nuestra pistola, ya que la munición es escasa y el hueco en el inventario sólo nos permitirá llevar un arma de fuego y una cuerpo a cuerpo, o dos armas de fuego.
Recomendado sólo para fans de la saga y amantes del género, que seguramente no quedarán decepcionados.