Uno de los juegos más esperados desde que lo vi anunciado y que una vez lo puse y encendía la consola me fascinó. Sólo ver la pantalla de inicio con ese espacio exterior oscura salpicado de estrellas y esa música ya me estremecía. Reconozco que la jugabilidad al principio me dejó algo frío pero que una vez le cogías el tranquillo resultaba magnífico. Una dificultad bien adaptada, una buena historia, momentos interesantes durante el desarrollo del juego. Los modelados gráficos de los personajes es de lo mejor visto hasta su salida pero los escenarios dejan un poco frío, muy lineales y gráficamente muy justitos. Dicho esto, es un imprescindible en las estanterías de los jugones y para mí, lo mejor de Bioware en esta generación.