De la vida en Corea del Norte se sabe muy poco, gracias al hermetismo de sus dirigentes. Por eso esta periodista americana enviada por su periódico a Seúl se propuso averiguar todo lo que pudiera sobre el vecino del norte, y la forma que usó fue entrevistar a personas que habían logrado escapar y estan viviendo en el sur. Sus testimonios son escalofriantes, como salidos de 1984, la novela de Orwell. Por ellos sabemos en que precarias condiciones viven los habitantes de este país, bajo un regimen comunista hereditario, atrasado y cruel. El libro está muy bien escrito y documentado, es fácil de leer y personalmente lo encontré fascinante. Muy recomendable.