El juego es bastante variado, tienes varios tipos de piezas: torres, rampas, dispensador de canicas, “ruedas de molino” y varias canicas, se puede combinar de muchas formas, por ejemplo todo en un circuito o en varios circuitos paralelos.
Pone que el juego es para más de 4 años, pero nuestra niña de 2 años está bastante entretenida, no terminar de coger la dinámica de cómo montarlo, pero le encanta tirar las canicas y ver como caen.
La calidad del plástico es correcta y si se rompe o se pierde una pieza, se puede seguir jugando, también valoramos positivamente que se pueda guardar sin ocupar mucho espacio y el factor didáctico, que permite a los niños explorar un el mundo de la física y la construcción.
En general, precio (15€) calidad estamos bastante satisfechos y tanto yo como mi pareja recomendamos el producto.