Detalles del producto
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La cafetera espresso Philips-Saeco pone a disposición de los entusiastas de la preparación tradicional todo lo necesario para un espresso diario perfecto. El filtro a presión para crema patentado garantiza una crema deliciosa y de larga duración en cada uso.
Un buen café espresso original italiano no depende sólo de su origen sino también de su elaboración. Por ello, como creadores de la primera máquina de café espresso automática a escala mundial, nos sentimos orgullosos de cumplir con las más altas expectativas y estar distinguidos por el “Centro Studi Assaggiatori – Italian Tasters”. ¿Quién mejor que los italianos para valorar la calidad de un espresso? No lo dude más y disfrute de una experiencia original italiana con Philips Saeco.
Espresso es sinónimo de estilo italiano. Por ello, nuestras máquinas de café espresso no sólo satisfacen a los paladares más exigentes sino que resultan atractivas visualmente.
Gracias al portafiltro presurizado "gran crema", que satisface una crema deliciosa de sabor duradero.
Para mayor comodidad, puedes elegir entre el café molido o las dosis de Easy Serving Espresso (E.S.E.).
Todos los compartimentos son directamente accesibles para disfrutar de la máxima comodidad a la hora de rellenarlos de café o agua y extraer los filtros o la bandeja antigoteo.

La cafetera manual espresso Philips Saeco está fabricada con materiales duraderos de gran calidad.
La alta presión garantiza que siempre se extraerá todo el aroma de los granos de café.
Esta función te permite no sólo almacenar tus tazas y vasos directamente en la cafetera, sino que los calienta previamente para disfrutar del aroma en toda su intensidad y garantizar una crema duradera.
Gracias al pannarello, podrás crear espuma de leche tal y como desees. Basta con introducir el pannarello en la leche y removerla lentamente con un movimiento giratorio hasta conseguir toda la espuma que quieras.
La crema del café nos da pistas sobre la calidad del espresso. Debería tener una textura lisa, ligeramente rayada y un grosor de unos 3 ó 4 milímetros. De este modo protege el aroma y la temperatura del café de forma ideal. Si además posee un color avellana, tendrá la crema perfecta.
Los granos de café contienen más de 800 aromas. Al inhalar el aroma de un espresso descubrirá y aprenderá a apreciar la complejidad (los aromas en conjunto), el refinamiento (como más aromas distintos, mejor), el equilibrio (la combinación harmónica de los matices) y las finas notas de tostado.
Al paladear su café espresso, en primer lugar percibirá en boca su temperatura, que debería rondar los 65° C. A continuación, apreciará los aceites del grano de café y, con ello, la sensación aterciopelada en lengua y paladar.
Las personas distinguimos entre cinco sabores básicos: dulce, ácido, amargo, salado y umami (sabroso, gustoso, delicioso). Con el primer trago de café espresso experimentará la combinación irresistible de estos matices.
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