Para los que buscan un teléfono móvil moderno y con teclado éste es la única opción disponible así que, en este sentido, no hay mucho donde escoger. Ahora bien, eso no quiere decir que sea un teléfono práctico ya que le han situado la clavija de los auriculares en un lateral, en vez de en la parte superior, y el enganche para cargarlo en la parte superior, en vez de en un lateral, lo cual, si tenéis pensado usarlo como GPS en el coche, o lo quereis usar para escuchar música guardado en un bolsillo, puede resultar un inconveniente.
El principal problema es de algo básico: la cobertura. Sin embargo, es un problema endémico en los Sony ya que, en cuanto le instaleís la última actualización disponible, veréis sorprendidos cómo la cobertura sube y baja aleatoriamente desde el cuatro al cero, dejándoos sin cobertura y, lo que es peor, tardando mucho tiempo en recuperarla. Es posible que Sony solucione este problema pronto, pero, mientras tanto, es lo que hay.
Viene instalado el sistema Android 4.0.4 y el teléfono lo mueve perfectamente sin ralentizarse, a menos, claro, que le pongáis un montón de widgets (y hay muchos donde elegir). En cuanto a la batería no esperéis milagros: eso de no cargar un teléfono en una semana es pura historia y, si no lo usaís mucho, puede que aguante, como mucho, dos días (justito).
El teclado es cómodo de usar y para aquellos que hayáis escogido este modelo pasando del Nokia N97 notaréis algunas diferencias, a las que es fácil acostumbrase enseguida (incluso al teclado QWERTZ).
La cámara de 8 MP es muy buena y hace unas fotos realmente interesantes para ser un móvil, incluso con poca luz y se ven fantásticamente bien en la pantalla, que, desde luego, tiene un color y una definición impresionantes para ser de un teléfono.
Esta es mi opinión: espero que os sea de utilidad