Es robusto y no se desplaza fácilmente, hay que asegurarse cada vez que se pone de que la ventosa está fuertemente apretada ya que en con las vibraciones se va aflojando y alguna vez que otra se despega de su base y sale disparado. La zona de contacto con el salpicadero en breve espacio de tiempo se clarea dejando visible la forma del soporte, probablemente por el rozamiento.