Una buena historia pero el ritmo del libro es un poco lento e irregular. El ambiente y los personajes muy bien descritos, pero a veces, se hace un poco desesperante. Se detiene demasiado en algunos puntos de la acción recreándose de tal forma que la historia parece que no va a avanzar. El desenlace parece forzado con la intención de que todo quede atado. Es un libro recomendable para tardes de lluvia y chimenea.