La novela es excepcional: excepcionalmente divertida e instructiva. La releo por tercera vez. La edición digital tiene frecuentes erratas, cosa imperdonable en un artículo de pago.Amazon debería tener la obligación mercantil y el compromiso empresarial de restituir el dinero cuando el género vendido contenga defectos de fábrica. Este hecho me molesta especialmente: Mendoza es uno de mis novelistas predilectos. ¿Me resarcirá Amazon?