Pues si te parece que "Don't cry no tears", "Barstool Blues", "Lookin' for a love" o "Cortez" no son "melocotonazos"... En fin... Fue el disco favorito de Lou Reed de ese año y uno de los mejores álbumes de la década, con Crazy Horse sonando como un cañonazo. Obra maestra e imprescindible en cualquier discoteca, y más a buen precio en vinilo.