Este aparato, salvo que se pertenezca a la yakuza, solo tiene una finalidad y la hace muy bien. Es perfecto para cortar y recortar ramas y tallos dentro de su rango de corte, hasta centímetro y medio. Rápido en su uso y la batería dura lo suficiente como para que no se gaste en un día normal de uso. Pesa poco, con lo que no se hace pesado utilizarlo. Y su forma es muy anatómica, como que tampoco resulta incomodo.
La idea está bien, es interesante. La forma de contarlo es muy dinámica y entretenida. La trama se estira más de lo conveniente, la última tercera parte sobra, ya se pone a dar vueltas y redundar sobre lo ya contado, debería haber resuelto esa parte más rápido, pues no aporta nada. La forma de terminar podría dar idea de que el autor tiene en mente más historias protagonizadas por Nicolas y su manuscrito, no me interesa leerla, pues para una historia puntual puede estar bien, pero para una saga no.