Soy aficionada a los libros de acertijos y esta pequeña maravilla me ha dejado encantada. La edición es una preciosidad con la encuadernación ligeramente acolchada y dibujos a color de estilo vintage en todas las páginas. De hecho, incluso el texto que acompaña a los enigmas imita la tipica narrativa que empleaba Conan Doyle con su detective londinense.
En cuanto a los enigmas en sí, ofrece algunas cosas que no se suelen encontrar en la mayor parto de los libros de acertijos. Están los típicos de pensamiento lógico, lateral, verbal, alguno matemático... Pero también otros que se ven menos frecuentemente, como curiosidades de la física, acertijos visuales o aplicaciones muy cotidianas de la lógica. Además, el libro está estructurado en cuatro niveles, así que puedes ir avanzando poco a poco a medida que te acostumbras a la dificultad.
Lo único que no me gustó es la parte de la explicaciones. Algunas me parecieron enrevesadas y pillé un par de erratas que hacían que la solución no cuadrara del todo. Por lo demás, es un regalo precioso para todo amante de los acertijos o incluso de Sherlock Holmes.