Si uno es lector habitual de novela de ambientación fantástica, que alguien venga a decirle que tiene que leerse una novela porque es de lo mejor que haya leído nunca podrá sonarle a exagerado, a la emoción del momento inmediatamente posterior a la lectura de un libro que haya gustado mucho, etc. Con bajage alto de obras del género uno se tomaría esas palabras con calma y bastante prudencia, es algo sensato, pero en este caso no hay lugar a la exageración. Ya hayas leído desde las obras de Tolkien a las de Martin con su saga "Canción de Hielo y Fuego", pasando por series míticas como las de Reinos Olvidados, Dragonlance, Terramar, Geralt o las que se quiera elegir; lo cierto es que "El nombre del viento" es soberbia. Esto lo afirmo meses después de haberla leído, con lo que no se trata de la emoción temporal de la que hablaba antes, sino del hecho mismo de que pasando el tiempo uno sigue conservando en la memoria las vicisitudes del protagonista, un personaje atractivo desde el mismo inicio de la obra por el halo de misterio y poder que le envuelve, y que trataremos de dislucidar a través de la lectura. Una lectura que se nos hará muy corta porque es de esas novelas que uno no puede parar de leer hasta que observa que le quedan pocas páginas y se detiene contra su voluntad con la intención de dosificar lo más posible el final de la misma para evitar concluirla, algo que irremediablemente sucede poco después y nos deja con el sabor agridulce del placer por lo leído y el lamento de conocer que aún restan meses por delante hasta poder disfrutar de la siguiente entrega. En este caso no habrá semejante impás para los lectores que se animen a hacerse con la novela ahora pues para noviembre tendremos ya disponible el segundo título de la tirlogía: "El temor de un hombre sabio". Lo mejor es no comentar absolutamente nada del libro, de su protagonista, de la infancia del mismo narrada en este primer volumen. No hay que arriesgarse a estropear la lectura y sus sorpresas a quienes tengan el acierto de embarcarse en un libro que no les dejará indiferentes, con total seguridad.