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Limpieza y mantenimiento de bombillas

Mantener las bombillas limpias ayuda a reducir el consumo de energía. Asimismo, estos productos deben tratarse con especial cuidado en caso de rotura.

Cómo limpiar las bombillas

Mantener las bombillas limpias es una manera sencilla de ahorrar energía. De hecho, una bombilla sucia de 100W produce una luz equivalente a 60 o 75W, con el mismo consumo energético. Con el paso del tiempo, las bombillas acumulan polvo, proporcionando así menos luz. Aunque una bombilla limpia no consume menos electricidad, mantener las bombillas limpias evita tener que utilizar más lámparas para obtener la misma cantidad de luz. Por tanto, es recomendable limpiar las bombillas al menos una o dos veces al año. Del mismo modo, limpiar las tulipas de las lámparas también mejorará su luminosidad.

Pasos para limpiar bombillas:

  1. Apaga la lámpara y espera a que la bombilla se enfríe para desenroscarla.
  2. Una vez que la bombilla se haya enfriado, frótala suavemente utilizando un paño humedecido con agua y unas gotas de alcohol de limpieza.
  3. Vuelve a colocar la bombilla en su lámpara correspondiente.

Precauciones:

Por motivos de seguridad, se recomienda siempre desconectar la lámpara de la corriente eléctrica antes de desenroscar una bombilla. Para limpiar una lámpara halógena, se aconseja utilizar un paño suave y seco. No se debe tocar una lámpara halógena con los dedos, ya que las huellas dactilares atrapan el polvo, lo que causaría el recalentamiento de la superficie de la bombilla, con lo que podría estallar tras ser recolocada.

En caso de rotura en función del tipo de bombilla

Bombillas incandescentes

No hay peligro alguno al limpiar este tipo de bombillas, ya que no contienen sustancias nocivas. En caso de rotura, simplemente retira con cuidado los fragmentos de vidrio y deposítalos en el contenedor de residuos domésticos.

Bombillas fluorescentes compactas (CFL)

Las bombillas fluorescentes contienen una pequeña cantidad de mercurio. En caso de rotura durante la limpieza, recoge los fragmentos con cuidado utilizando una toallita de papel humedecida. Evita el contacto con la piel y ventila la habitación durante 20 o 30 minutos. Coloca todos los fragmentos en un recipiente hermético (por ejemplo, un tarro de vidrio) y deposítalo en el contenedor de reciclaje correspondiente.

Halógenas

Si durante la limpieza de una lámpara halógena esta se rompe, recoge los fragmentos con cuidado y deposítalos en el contenedor de residuos domésticos.

LED

Si al limpiar una bombilla LED esta se rompe, recoge los fragmentos con cuidado y deposítalos en el contenedor de residuos domésticos.

Tubos flourescentes o luces de neón

Las bombillas fluorescentes contienen una pequeña cantidad de mercurio. En caso de rotura durante la limpieza, recoge los fragmentos con cuidado utilizando una toallita de papel humedecida. Evita el contacto con la piel y ventila la habitación durante 20 o 30 minutos. Coloca todos los fragmentos en un recipiente hermético (por ejemplo, un tarro de vidrio) y deposítalo en el contenedor de reciclaje correspondiente.